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Los nebulizadores para la administración de medicación, más conocidos como nebulizadores de chorro o de pequeño volumen (SVN), son dispositivos que se emplean para convertir la medicación en aerosol que permita el suministro directo a los pulmones del paciente. Los aerosoles inhalados tienen ventajas considerables en el tratamiento de muchas enfermedades pulmonares, como la bronquitis y la fibrosis quística. La dosis requerida es mucho menor que la absorbida sistémicamente y, por lo tanto, los efectos secundarios son insignificantes. El comienzo de la acción es más rápido, y el propio fármaco es más selectivo.
Rendimiento del nebulizador: entre las importantes características del rendimiento del nebulizador se incluye el tamaño de las partículas generadas por el aerosol, la salida del fármaco, el tiempo de nebulización y la cantidad de fármaco suministrado al paciente. La construcción del dispositivo, el volumen de relleno, la temperatura del flujo y la humedad del gas propulsor son factores que afectan al rendimiento de un nebulizador.

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Explicación de la aerosolterapia
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El tamaño de las partículas es un factor importante para el rendimiento de un nebulizador. Las partículas grandes no alcanzan el tracto respiratorio inferior y se depositan en la boca, en las vías respiratorias superiores y en el tracto digestivo. Las partículas demasiado pequeñas no son absorbidas por los alvéolos y son exhaladas. Las partículas respirables que se depositan en los pulmones se considera que van desde los 0,5 a las 5,0 micrones de diámetro.
El tiempo de nebulización se define como el tiempo transcurrido desde el inicio del procedimiento hasta que termina la nebulización continua, y depende del flujo, del aire comprimido y del diseño del nebulizador. Estas características influyen mucho en la distribución por tamaños del aerosol. Los flujos óptimos recomendados oscilan entre 6-8 litros por minuto, siendo el flujo de 8 l/min el que suministra un menor tamaño de partículas y presenta un menor tiempo de nebulización, que es el tiempo necesario para nebulizar por completo el volumen. Un SVN debería suministrar por lo menos el 80% de la solución en 15 minutos.
La reconcentración en un SVN es mayor a un volumen de diluyente de 2 ml que a uno de 4 ml y, por esta razón, se sugiere que 4 ml pueda ser superior a 2 ml como fórmula diluyente.
El espacio muerto es el volumen de medicación no suministrado al paciente durante la nebulización y es el volumen que permanece en el nebulizador al final de la nebulización.
La masa respirable es la combinación de la salida del fármaco en aerosol y el porcentaje de partículas comprendidas dentro de los límites respirables. Es la cantidad de fármaco en aerosol de la que dispone el paciente en la inspiración.